Quiso estafar 400 euros a un compatriota suyo y acabó casi muerto. Es la historia del caso Trabucador, un secuestro con torturas extremas que sufrió un hombre a principios de septiembre en Amposta, en Tarragona.

Un hombre, la víctima, había recibido 900 euros de uno de los secuestradores para pagar a un abogado y sólo entregó 500. Los otros 400 se los quedó. Cuando el hombre que le había dado el dinero se lo reclamó, no quiso devolvérselo y finalmente quedaron en casa de uno de ellos para aclararlo, y allí todo se enredó.

Golpes de palo, botella y cinturón

Pensaron que la mejor manera de poder cobrar el dinero que les había estafado era secuestrándolo y pidieron cobrar, pero pensaron que tenían una buena excusa para pedir mucho más dinero. De los 400 euros que tenía que pagar pasaron a 10.000 euros.

El secuestrador que ideó el plan sabía que el secuestrado era de una familia de clase media en la India ―los conocía, eran los dos vecinos de un pueblo del norte de este país― y que podrían hacer frente al pago.

Primero no quisieron pagar, pero cuando recibieron imágenes de su familiar torturado se lo repensaron y empezaron a pagar. En total, ingresaron 8.000 euros. De manera paralela, sin embargo, también se pusieron en contacto con la comisaría de los Mossos de Amposta, avisando de que un familiar había sido secuestrado.

Vídeos de extrema violencia: las peores horas de su vida

Los familiares explicaron a la policía que habían recibido vídeos en los que se veía claramente a su familiar secuestrado. No sólo eso, en las imágenes se veía cómo los tres pegaban con palos, botellas de vidrio y con cinturones al hombre. Durante 30 horas los secuestradores ―dos ya han sido detenidos y falta un tercero, que se ha escapado― torturaron al hombre.

Tenía heridas por todas partes. Le dejaron sin comida, orinaba en una botella y la policía ha explicado a ElCaso.com que el hombre fue vejado, con insultos y "cosas más graves", que la misma policía no ha querido explicar "por la gravedad". Fueron las 30 peores horas de su vida.

Los vídeos que grababan los enviaban a la familia del hombre para presionarla para cobrar los 10.000 euros, pero también los hicieron circular entre la comunidad india de las Terres de l'Ebre por WhatsApp. Uno de los vídeos fue enviado también a los Estados Unidos.

Agentes de la policía catalana no tienen constancia, hoy por hoy, de que los vídeos se hayan llegado a publicar en alguna página web, pero los investigadores aseguran que son "muy sádicos".

Muy grave e ingresado en el hospital

Mientras iban pasando las horas e iban llegando más angustiantes vídeos, los Mossos seguían analizando todas las grabaciones. Agentes del territorio, por unas imágenes que se podían ver en el vídeo, pudieron atar cabos y situar el sitio del secuestro en una casa de Amposta.

Justo en el momento en que los policías estaban haciendo la petición de orden de entrada en el inmueble y los agentes que tenían que hacer el asalto se equipaban, los secuestradores lo liberaron. Cuando cobraron 8.000 euros creyeron que ya era suficiente y lo dejaron libre.

mossos amposta

Momento de la detención de los dos hombres que había en la casa de Amposta / CME

El hombre fue encontrado por los agentes de los Mossos y tuvo que ser ingresado en el hospital por la gravedad de las heridas. Durante tres días recibió cuidados y ahora se recupera de las lesiones y torturas ya en su casa.

Falta uno de los secuestradores

A las dos de la madrugada del mismo día agentes del ARRO de los Mossos asaltaron la casa y detuvieron a dos personas.

Uno de ellos era uno de los autores materiales de las torturas, y quien había diseñado el plan, y el otro el propietario de la casa, que fue detenido, aunque no participó en las agresiones, sí que lo sabía y no lo denunció. Los Mossos también detuvieron a una tercera persona, otro autor material de las agresiones, en una calle próxima.

Una cuarta persona, que es el tercer autor material de las agresiones y torturas, está en busca y captura y todavía no ha podido ser detenido. El hombre, también de nacionalidad india, se puso en contacto con la policía asegurando que se entregaría a la comisaría de Amposta pero no lo acabó haciendo. Los Mossos han confirmado que lo están buscando y que todavía no ha podido ser detenido.