Se acercan sigilosamente a la víctima, disimulando, y le roban el teléfono móvil de la mochila sin que ni se dé cuenta de ello. Mientras tanto, un cómplice acompaña a la ladrona y vigila el entorno para comprobar que no hay policías a la vista.

Es el modus operandi de los temporeros del hurto, los ladrones que se trasladan a las zonas turísticas para vivir de todo lo que pueden robar a los viajeros. La policía ha pillado a una pareja en pleno trabajo en Palma.

La Policía Nacional y la Policía Local de Palma detuvieron este martes a dos personas ya conocidas por los agentes de los dos cuerpos policiales: se trata de una pareja que, con la llegada de la temporada turística, cada año se trasladan a vivir a Palma para dedicarse al hurto en zonas llenas de visitantes.

En el caso de este martes, los sospechosos estaban en unas escaleras observando a los turistas que paseaban por la zona hasta que empezaron a andar detrás de una pareja de viajeros. Aprovechando que la víctima estaba distraída, la carterista abrió la mochila que la turista llevaba en la espalda para robarle el móvil, de gama alta.

La policía tiene controlados a varios 'temporeros del hurto': se instalan en zonas turísticas durante la temporada alta

Lo hizo cubriendo la mano con un pañuelo para disimular que lo cogía. El hombre, mientras tanto, se situaba al lado de la mujer y hacía ver que iba paseando con ella. A la vez, vigilaba si se acercaba algún policía.

A pesar de esta vigilancia, no pudieron hacer nada para evitar que los detuvieran: los policías ya se habían fijado en ellos, los habían estado controlando y, cuando pasaron a la acción, los persiguieron sin que se dieran cuenta para pillarlos in fraganti.

Por si fuera poco, las víctimas de este robo habían estado grabando toda la escena, sin saberlo, con una cámara de 360 grados que utilizaban para documentar su viaje, y que ahora sirve, también, como prueba después de haber presentado la correspondiente denuncia.

Auténtica plaga de carteristas

Si bien los robos en las zonas turísticas son más que habituales, los dos detenidos por este robo son auténticos temporeros del hurto. Se trata, según la policía, de delincuentes que pasan, como en este caso, la temporada de invierno en Canarias y la de verano en Baleares, porque son las temporadas de más afluencia turística en estos archipiélagos.

Este martes, en pocas horas, se pillaron cinco sólo en Palma: además de esta pareja, se detuvo una mujer que intentaba despistar a un matrimonio búlgaro, mientras que dos mujeres más intentaban robar la cartera de una turista eslava.

Estos ladrones se hacen pasar por turistas, vistiéndose de manera parecida y con todo tipo de atrezzo, como mapas, cámaras y gorras, para pasar desapercibidos. Suelen actuar en pareja, pero también en grupos de tres o cuatro personas: unos distraen a las víctimas, otros les cogen sus objetos personales y los otros les hacen desaparecer rápidamente para que, si la policía pilla a la persona que se ha llevado la cartera o el móvil de la víctima, ya no lo lleve encima.

Entre las víctimas preferidas de estos ladrones hay los cruceristas, porque pasan pocas horas en la ciudad y no llegan a denunciar el robo. Y, aunque lo hagan, la gran mayoría de víctimas se marchan del lugar antes de que los investigadores puedan averiguar la identidad de los autores y, evidentemente, mucho antes de que se les pueda juzgar.