Caminar por la playa, encontrarse una roca curiosa, llevársela en casa y tiempo después descubrir que vale cerca de 300.000 euros. Eso es lo que le ha pasado a un pescador en la playa de Koh Samui, en Tailandia.

El hombre, de 55 años, descubrió la extraña roca al principio de este año y como la encontró curiosa decidió llevársela a casa de recuerdo, según explica el diario Metro. Meses después, por curiosidad, decidió contactar con funcionarios del gobierno del país para que lo ayudaran a identificar la piedra.

Finalmente un grupo de expertos descubrió que en realidad no era una roca si no vómito de ballena, que contenía un 80% de ámbar gris, un material muy solicitado a la industria de la perfumería.

Los especialistas calcularon que el valor de esta "roca" en el mercado era de cerca de 300.000 euros. Unas noticias que han llenado por sorpresa y felicidad al pescador que sólo ganaba unos 10 euros al día.