Mateo, un chico de 15 años con discapacidad ha recibido una brutal paliza de sus compañeros de la escuela. Esta semana los estudiantes lo llevaron al lavabo del colegio donde le dieron puñetazos mientras grababan y se reían de la agresión. El vídeo ha indignado a los usuarios de las redes sociales.

El adolescente sufre acoso escolar por parte de los alumnos de la escuela Entre Ríos, en Concepción del Uruguay.

Tuvo un accidente hace 5 años

El adolescente quedó con graves secuelas después de ser atropellado en un accidente de tráfico hace 5 años. Cristian, el hermano del niño agredido, explica que "sufrió graves lesiones cuando un autocar escolar chocó con la motocicleta que conducía a su madre".

El niño no llevaba casco y se dio un golpe en el cráneo muy fuerte que le generó una discapacidad de por vida. Actualmente sufre problemas de atención y es un chico que acostumbra a estar disperso, sin embargo, la familia asegura que no tiene ni pizca de malicia y que no entienden por qué los compañeros de la escuela le pegan. Los familiares aseguran que si le hacen más veces le podrían generar lesiones más graves y consecuencias mayores.

Los padres del menor vieron el vídeo, que en poco tiempo se hizo viral al Facebook, este miércoles gracias a que unos amigos lo vieron. Los progenitores no entienden el porqué de la agresión porque incluso su hijo no intenta ni defenderse del agresor.

"La escuela nunca nos informó de lo que estaba pasando. Mateo no nos explicó nada, tenía mucho miedo, estaba asustado".

"Un familiar de la víctima reclama que la institución sancione a los agresores por lo que le hicieron a su hijo: "Nos dimos cuenta de lo que pasaba por casualidad, desde la escuela nunca nos informaron de lo que estaba pasando. Mateo no nos explicó nada, tenía mucho miedo, estaba asustado. Cuando reclamamos a la institución, nos dijeron que los chicos estaban arrepentidos. Mi hermano los perdonó porque no tiene malicia.

El hermano cree que tendrían que hacer alguna cosa porque la situación se tendría que conocer para erradicar la violencia en las aulas de una vez por todas. Cree que la escuela tendría que ser un lugar de aprendizaje, no de violencia. Asegura que su hermano le dijo a la psicóloga que "no quiere ir más a la escuela y que nosotros no sabemos como resolver la situación".