Unos agentes de la policía de Florida (EE.UU.) han resucitado a un bebé de un año que se había atragantado con una galleta delante de su madre histérica.

Tal como puede verse en el vídeo, el niño estuvo diez minutos sin respirar y los agentes hicieron un esfuerzo brutal por conseguir salvarle la vida mientras la madre pasaba una situación muy angustiante.

La desesperación de la madre

Amanda Zimmerman estaba tranquilamente con su hijo de un año en suya casa, situada en Kissimmee (Florida). De repente, el pequeño se comió una galleta y se atragantó. Al cabo de unos segundos se le cortó la respiración y la mujer, desesperada, salió corriendo a la calle para pedir ayuda. Por suerte, en aquel momento pasaba un coche lleno de policías que se detuvieron y la ayudaron enseguida.

La increíble reanimación

Las imágenes que se grabaron con una cámara interna del vestuario de los agentes muestran cómo los policías empiezan haciéndole la maniobra modificada de Heimlich al bebé. Segundos más tarde, uno de los oficiales le dice al otro que el niño se está volviendo de color lila, pero los hombres no se rinden: ponen al niño de espalda y siguen con sus maniobras para reanimarlo. Finalmente, el bebé empieza a recuperarse. Los agentes lo han conseguido.

Al final de la grabación llegan los servicios de emergencia, que estabilizan al niño y se lo llevan al hospital para que se acabe de recuperar, según informa FOX News. El vídeo se ha hecho viral y los policías han estado calificados de héroes por los medios norteamericanos.