Celebración accidentada de un equipo de futbol. Los jugadores estaban subidos a un autobús descubierto para celebrar la victoria de un campeonato con sus seguidores. Los hechos sucedieron el sábado por la tarde en Irlanda.

Mientras los jugadores se mostraban eufóricos ante sus aficionados, la barandilla trasera del vehículo cedió y varios jugadores cayeron al suelo. Las imágenes fueron grabadas por los propios aficionados que asistían al acto.

Nueve de los jugadores, heridos de manera leve, tuvieron que ser trasladados al hospital. El club emitió un comunicado posteriormente agradeciendo a los aficionados su preocupación ante este suceso y asegurando que los jugadores se encontraban bien.