Un niño de 6 años estuvo a punto de morir, comido por sus familiares que sospechaban que era un brujo que había provocado la muerte de sus padres. Los hechos pasaron el año 2006 en la población de Wanggemalo, en el sureste de Papúa Occidental.

El pequeño salvó la vida gracias a un guía de un canal de televisión australiano que, conociendo los hechos y el peligro que corría la vida del niño, decidió adoptarlo y lo crio en su casa de Sumatra, según explica Daily Mail.

Ahora, trece años después, Wawa Chombonggai, ha querido volver a la población natal para ver su familia de sangre. Una vez allí, la familia del joven, que ahora ya tiene 19 años, se emocionó al verlo.

Wawa les explicó que estudia Ciencias del Deporte a la universidad, les transmitió la importancia de no matarse los unos en los otros y pidió soluciones para que hechos como el que le estuvo a punto de costarle la vida, no se vuelvan a producir.