Las imágenes hablan por sí solas: dos hermanas, de 21 y 24 años, torturan a una sintecho discapacitada. Se burlan de ella por ser jorobada, la imitan y le pegan varios golpes en la cabeza.

Los hechos pasaron en marzo, en la ciudad de Worcester, en el Reino Unido. La víctima, Jodie Gillett, sufrió un ataque sin precedentes a manos de Katie y Molly Thomasson, dos hermanas que pasaban por la calle.

Un ataque sin motivos aparentes

Las imágenes del vídeo, que capturó una cámara de seguridad, muestran cómo Katie Thomasson, la hermana mayor de 24 años, se acerca a la víctima fingiendo que está coja y jorobada.

A continuación, la agresora cogió por el pelo a la mujer y le propinó varios golpes en la cabeza y la cara, haciendo que cayera al suelo. Molly, la hermana pequeña, se unió a este lamentable y salvaje espectáculo, y entre las dos le dieron varias patadas a la cara.

La víctima, traumatizada

Dos días después de la agresión, la víctima fue al hospital para que la ayudaran. Gillett sufrió contusiones en la parte izquierda de la cara y en el ojo izquierdo, una desviación y una fractura en la nariz y una pequeña fractura en la pared interior del ojo izquierdo.

Según fuentes de la policía, el delito es muy grave y "fue extremadamente traumático para la víctima".

Prisión para las agresoras

Las dos hermanas fueron a juicio por las agresiones que hicieron a la víctima. Ambas han sido condenadas a prisión, después de haber admitido su implicación en la paliza.

Katie, la mayor, ha recibido dos años y medio de pena. Por su parte, Molly estará encarcelada dos años.

Violencia desproporcionada

Según el juez que ha llevado el caso, las agresiones se prolongaron durante un tiempo considerable. "A la víctima le pareció eterno", añadió, según informa Mirror. Además, continuó con la acusación apuntando que las hermanas "sabían perfectamente que la mujer está discapacitada y se burlaron de su condición".

La acusación siguió diciendo que, mientras Katia había "perdido todo el control", su hermana Molly, en vez de intentar pararla, se unió a ella. "Creo que es una ofensa muy grave", sentenció.