Una madre se ha llevado el susto de su vida cuando ha visto desaparecer, delante de sus ojos, su hija pequeña de sólo dos años: se la ha tragado una cloaca.

Madre e hija estaban paseando por un parque de San Petersburgo, en Rusia, y la niña iba por el césped hasta detenerse encima de una tapa de alcantarilla que, con el peso de la pequeña, se giró. La niña se cayó abajo.

La madre reaccionó rápidamente, sin dejarse llevar por el pánico: tiró el bolso y el carrito y corrió a intentar rescatar a su hija. Sacó las fuerzas de donde fuera y sacó la tapa de la alcantarilla. Después se despatarró junto al agujero y empezó a tirar de la niña atrapada.

Los peatones corrieron, también, a ayudar a la madre, que pudieron rescatar a la niña sana y salva. Se desconoce, por ahora, en qué tipo de agujero cayó la pequeña.