El ferry encallado hace un mes en la costa de Dénia (Alicante) está sufriendo, y mucho, las inclemencias de la gota fría que afecta Valencia y Alicante y que ha dejado importantes destrozos a poblaciones como Ontinyent o Moixent. La nave está quedando totalmente destrozada por la fuerza de las olas, que lo empujan contra las rocas, y ha empezado a hundirse.

El barco Pinar del Río, de la compañía Baleària, que se tuvo que desalojar hace cerca de un mes cuando encalló junto al rompeolas del puerto de Dénia, sigue sin poder moverse junto a las rocas a pesar de los planes para retirarlo y repararlo.

Unas tareas, sin embargo, que quizás no se acabarán haciendo: el nuevo temporal de estos días ha hecho que las rocas del rompeolas destrocen buena parte del barco, como se ve en las imágenes a vista de dron que publica La Marina Plaza.

Riesgo que el barco quede a la deriva

Después de que el fuerte oleaje provocado por el temporal acercara, todavía más, el barco a las rocas, ahora está quedando destrozado: el agua entra dentro de la nave por todas partes y hay partes que se están desprendiendo.

Aunque los técnicos han asegurado el ferry para evitar que quede a la deriva, la fuerza del mar podría moverlo y hacer que se hundiera o que quedara atravesado en la entrada del puerto de Dénia. De hecho, este jueves al mediodía, buena parte de la popa del barco ya está bajo el agua.

Los técnicos encargados de las tareas de rescate aseguran que la nave todavía se puede salvar y, una vez pasado el temporal, analizarán la situación.