El 12 abril de 2010 fueron asesinados en su finca del parque natural de la Segueta de Novelda (Alicante) Francisco Berasaluce y Susanne Brensing. El crimen lo cometieron una banda de ladrones rumanos que entraron a robar a la casa. Se llevaron 120.000 euros y la vida de esta pareja de ancianos. Un matromoni muy conocido y querido en la zona.

Celebrando la "nueva normalidad"

La casa ahora es propiedad del nieto de Francisco y Susanne. La noche de sábado a domingo celebró una fiesta ilegal, cobrando entrada, eso sí. A ella asistieron más de 200 personas que, en su gran mayoría, no llevaban mascarilla, ni tampoco respetaban las distancias de seguridad sanitaria.

Una auténtica bacanal regada con mucho alcohol que acabó incluso con los asistentes bailando en el tejado de la finca. El motivo de la fiesta era celebrar la entrada a la "nueva normalidad".

Niega el paso a la policía

Alertados por los vecinos, en el lugar los hechos se presentaron varias dotaciones de la Polícia Municipal de Elche y de la Guardia Civil, pero el propietario de la casa se negó a dejarlos acceder al interior de la finca. Ahora deberá hacer frente a una sanción por obstrucción y por poner en peligro la seguridad y la sanidad de la zona.

Ningún mesure de seguridad ni sanidad

"Fuimos para comprobar si la fiesta estaba autorizada, pero el amo -que es vecino de Novelda- no nos dejó acceder, por lo cual se ha levantado un acta por una falta muy grave al impedir la tarea instructora de la policía", explica Rafael Sarrió, intendente de la policía municipal de la localidad alicantina.

"No había ningún control, ni medidas de seguridad, ni seguro, ni ningún tipo de control sanitario de la bebida, aunque se cobraba entrada para acceder, de manera que procederemos contra el propietario", ha añadido Sarrió.

No es la primera vez

El mismo Sarrió ha confirmado que no es la primera vez que se producen hechos similares en esta finca. Ya en el 2017 el propietario fue denunciado por realizar otra fiesta sin autorización.