En la turística y sobre ocupada playa de Barcelona se puede encontrar de todo. Desde cosas legales y de calidad en los famosos chiringuitos como también cosas que bordean la ilegalidad y que a buen seguro no pasarían un control de calidad: los asquerosos mojitos que venden grupos de hombres bajo el sol. Un ron de mala calidad con un refresco de peor calidad, mezclado con un hielo deshecho en el interior de un contenedor de la Barceloneta.

Más allá de los mojitos y la cerveza

Pero más allá de los mojitos, la cerveza, los pareos y los parasoles... a primera línea de mar ya se pueden degustar donuts. Un hombre ha encontrado en este producto una rendija de negocio. En este vídeo al cual ha tenido acceso ElCaso.com se ve como el hombre ofrece este producto de pastelería junto el agua.

El reclamo recuerda más a aquel típico vendedor de cocos que a los discretos -lo tienen que ser, la policía los busca- vendedores de mojitos. Pero menos saludables que los cocos. Con el fin de llamar la atención de turistas que quieren desayunar o merendar, el emprendedor utiliza un triángulo desafinado y va cantando.

A la espera de la rentabilidad

En el poco tiempo que dura el vídeo el hombre ha conseguido vender dos donuts. Si el negocio es rentable, a buen seguro que las mafias que venden cerveza (y otras cosas) se fijarán en este nuevo producto.