Hace cerca de una semana que buscan al peligroso cocodrilo avistado en Simancas (Valladolid). En la búsqueda participan agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) y del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil; así como expertos de una asociación que colabora con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El caso del cocodrilo de Valladolid no es el primero que sucede en España. En Mijas (Málaga), el año 2013 pasó un hecho similar que acabó con la captura del cocodrilo, desgraciadamente muerto.

El cocodrilo visto en Málaga

En aquella ocasión, cuando se alertó de la posible presencia del reptil, muchos se lo tomaron a en broma, hasta que el zoólogo Enrique Prieto examinó una huella del animal y certificó que sí, había "un cocodrilo o aligátor por Mijas" y que además, "era de un tamaño considerable".

Las palabras de Prieto habían que tomarlas en serio ya que había estado ocho años en África y 24 trabajando como gerente del parque Cocodrils Park de Torremolinos (Málaga). El hombre conocía, y conoce, bien a los cocodrilos.

Dos meses de búsqueda

Siete años después, el zoólogo recuerda perfectamente aquellos hechos que se prolongaron durante dos meses, de febrero a abril. "Como para olvidarlos", comenta en una entrevista en el diario El Mundo a raíz del avistamiento de un cocodrilo en el río Pisuerga.

Todo empezó cuando un motorista se topó con un cocodrilo en un camino y alertó a las autoridades. Cristóbal González, que entonces era concejal de Zonas Rurales del ayuntamiento de Mijas recuerda el momento perfectamente: "Al principio, la gente se lo tomó a broma", pero no puede ser más claro cuando reconoce que "nos acojonamos cuando encontraron indicios que confirmaban la veracidad del testtimonio del motorista".

La zona se delimitó con carteles que alertaban: "Peligro grave. Cocodrilo en libertad". La alerta se trasladó incluso a la playa donde desde una torre de socorrista se vigilaba la zona.

Un cocodrilo de 2.13 metros

Mientras tanto, Enrique Prieto, el zoólogo, intentaba calmar el pánico asegurando que los cocodrilos "suelen rehuir la confrontación". Hacía 24 años que convivía con decenas y decenas de estos ejemplares en Cocodrilo Park y consideraba improbable que atacara a una persona.

El 13 de abril de 2013, dos meses después del primer avistamiento, encontraron el cocodrilo. Enrique Prieto explica que le seguía el rastro, acompañado de un policía local y tres periodistas cuando les llamó la atención algo que vieron en un pequeño arroyo. Oyeron unos gritos: "¡Está aquí!" y corrieron hacia allí.

Cuando llegaron vieron el reptil, un ejemplar macho de cocodrilo del Nilo de 2,13 metros de longitud y "agarrotado como un garrote", recuerda Enrique Prieto. El animal estaba en una zona de difícil acceso que impedía el uso de maquinaria para sacarlo. Así que fueron cuatro agentes de la Guardia Civil los que lo subieron a pulso.

"No debe incordiarse al cocodrilo"

Las posteriores investigaciones concluyeron que el cocodrilo tenía que provenir "de un lugar próximo. Una casa grande, con terreno, porque un ejemplar de más de dos metros no se puede tener en un piso". Se descartó que transportaran al reptil para abandonarlo, "era demasiado grande".

A partir de aquella experiencia, Enrique Prieto habla de las tareas que se están realizando para encontrar al cocodrilo en Simancas, en el río Pisuerga. "Hay que dejar trabajar a los profesionales", aconseja el zoólogo. Desde la distancia recomienda que "no hay que incordiar al animal, hacer el menos ruido posible para evitar su huida".

Comparado con el suceso en el que participó hace siete años en Mijas, Prieto explica que "allí eran pequeñas lagunas comunicadas, en Valladolid tiene multitud de opciones para escapar".

El cocodrilo de Mijas se escapó

El caso del cocodrilo huido de Mijas puede ayudar a sacar conclusiones del cocodrilo del Pisuerga. La hipótesis en aquel momento es que el animal podría haber huido de la finca de una influyente persona de origen árabe a quien le gustaban las especies exóticas.

Sin embargo, siete años después todavía no se sabe con certeza de dónde salió aquel cocodrilo. Hoy por hoy, en Valladolid están igual y todavía se preguntan: ¿de dónde ha salido este cocodrilo?