Un niño de seis años tuvo que ser rescatado por los bomberos tras quedarse con la cabeza atrapada en un sofá. Los hechos se produjeron el pasado domingo mientras el pequeño pasaba unos días de vacaciones con su familia en un hotel de la localidad china de Nantong. Los servicios de emergencia tuvieron que utilizar un expansor hidráulico para poder hacer más grande el agujero por el que solo asomaba la cabeza del menor y así poder sacarlo sano y salvo.

El incidente tuvo lugar el pasado domingo en un hotel de la ciudad de Nantong. Movido por la curiosidad, un niño de seis años decidió aventurarse en los pliegues interiores de un sofá que había en la habitación del alojamiento en la que estaba pasando unos días de vacaciones con su familia, informa RT. El pequeño se quedó con la cabeza atrapada en un agujero y, tras intentar sacarlo sin éxito, los padres llamaron a los servicios de emergencia.

Los bomberos acudieron rápidamente al hotel y después de analizar la situación decidieron utilizar un expansor hidráulico para hacer más grande el agujero. Con cuidado y cubriendo el cuello del menor con una protección para evitar hacerle daño, los efectivos fueron cortando con unas tijeras y retirando piezas del sofá hasta que lograron sacarlo sano y salvo.