Una pelea al parking de la discoteca Pacha la Pineda (Vila-seca, Tarragonès) acaba con un herido grave por un brutal atropello intencionado. El conductor del vehículo doblaba la tasa de alcohol. Durante los hechos intervino la policía de Vila-seca, los Mossos y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM).

Una pelea de discoteca que acaba con un atropello

La discusión se produjo la noche del domingo 29 hacia las cuatro de la madrugada entre dos numerosos grupos de jóvenes, algunos menores de edad. Diversos de los asistentes intentaron separar a los individuos de la pelea, sin éxito a causa del elevado número de involucrados, según informa el Diario de Tarragona. Una vez se dispersó la discusión, sólo quedaron dos de los participantes. Está en aquel momento que uno de ellos sube en un coche el cual de repente acelera, choca contra otro vehículo y acaba atropellando de forma intencionada al joven tal como muestran las imágenes que ha podido conseguir ElCaso.com.

Después del atropello el turismo se marchó del parking y se dirigió a la carratera C-31B, que enlaza Salou con Tarragona. Las patrullas de la policía local lo interceptaron rápidamente, identificaron a los cinco ocupantes del coche y procedieron a la detención del conductor.

El SEM tuvo que activar dos ambulancias y trasladó a la víctima en estado grave al Hospital Joan XXIII de Tarragona que presentaba varias fracturas y contusiones. Actualmente, el joven, vecino de Torredembarra, está en estado de observación al servicio de urgencias, según ha podido saber ElCaso.com.

El conductor borracho, detenido por un delito de intento de homicidio frustrado

El autor del atropello, vecino de Aiguamúrcia y de 22 años, huyó del lugar de los hechos con un coche modelo Nissan Almera de color verde. El joven fue interceptado por la Policía Local y detenido por los Mossos d'Esquadra, acusado de homicidio frustrado y otro de lesiones.

Durante el control de alcoholemia dio positivo con una tasa de 0,53 mg/l cuando el límite permitido es de 0,25 mg/l.

Segundo atropello de la noche

Aquella misma noche en el aparcamiento hubo un segundo atropello. La víctima acabó con una fractura en la nariz y un corte profundo en la mano. El conductor, también vecino de Aiguamúrcia, se lo acusó de fuga y dio positivo en el control de alcoholemia.