El bebé recién nacido a quien su padre lanzó el martes al río Besòs ha sido localizado, sin vida, por los Mossos d'Esquadra este viernes al mediodía.

Miki, un perro de la unidad canina de los Mossos, ha sido quien ha encontrado el cuerpo sin vida bebé en torno a las dos del mediodía. El cuerpo estaba entre las cañas en una de las orillas del río, muy cerca de donde habían visto al padre intentándolo enterrar.

Para el hallazgo del cuerpo, han sido esenciales los trabajos de deforestación que se han iniciado este viernes por la mañana a primera hora, en una nueva fase del gran operativo desplegado desde el martes por la noche, cuando varios testigos vieron al padre deshaciéndose del niño, antes de que el progenitor, de 16 años, confesara los hechos en comisaría.

Localizado en la zona donde se vio al padre

Los efectivos desplegados han realizado una tala selectiva de las cañas que flanquean las dos orillas del río y han focalizado los esfuerzos en la zona cercana al lugar donde fue sorprendido el padre de la criatura intentando enterrarlo.

Una vez con el espacio limpio de cañas y después de una primera observación visual, tres perros de la unidad canina han accedido a la zona para encontrar indicios o pruebas que no pudieran ser perceptibles para el ojo humano. Miki, uno de los animales, ha marcado un rastro detectado gracias al olfato sobre las dos y, una vez realizadas las primeras comprobaciones, los agentes del equipo científico han confirmado que se trataba del cuerpo del pequeño.