La del coronavirus no es la única pandemia que asola nuestra sociedad. Otra de muy grave es la del machismo, presente en casi todos los estratos, el mundo del deporte incluido. Más todavía, si nos referimos al fútbol. Una lacra que ha vivido en primera persona Sara Fernández, árbitro de la primera división femenina

Un fuerte chut derribó la árbitro

Ha sucedido este domingo 15 de noviembre en Valdebebas, la ciudad deportiva del Real Madrid. En uno de los encuentros destacados de la jornada, las futbolistas locales se enfrentaban a un histórico del fútbol femenino como es el Athlétic Club de Bilbao. El equipo local, debutante en la máxima categoría en la pirámide del futbol español, se impondría por 1-0.

Fue en el minuto 91 del encuentro, ya en el descuento, cuando el equipo vasco buscaba igualar el marcador. Su central Naroa Uriarte lanzó un fuerte disparo desde fuera del área. No se dirigió a portería sino que impactó en la ártbitro.

Un torrente de comentarios machistas

Sandra Fernández cayó fulminada al suelo. Sus gritos de dolor fueron captados incluso por las cámaras de televisión. Tuvo que ser atendida por los servicios médicos de ambos clubes. Finalmente la árbitro no se pudo recuperar del todo y  tuvo que abandonar el campo visiblemente aturdida y con un aparatoso hematoma en el ojo izquierdo.

Las redes se llenaron inmediatamente de comentarios. Algunos de apoyo. Otros, muchos, muy tristemente, ridiculizaban y desprendían un despreciable aroma machista en su contenido. Una actitud que ojalá acabe desapareciendo más pronto que tarde de nuestra sociedad.