Ocurrió ayer durante la bendición 'Urbi et Orbi' del Papa Francisco dedicada a la pandemia del coronavirus. La Plaza de San Pedro, en el Vaticano, normalmente a rebosar de fieles, estaba silenciosa y vacía. La tarde era negra y lluviosa, pero el mutismo que captaban las cámaras era aún más inquietante que la negrura del día

El Papa había leído el evangelio según San Marcos, un pasaje en el que una tempestad amenazó con hundir la barca de Jesús -”en esa barca estamos todos”, dijo. “Estamos perdidos”- y se dispuso a orar frente a una imagen de la Virgen María y de Cristo -al que se le atribuye la sanación de la peste-, después de agradecer  a médicos, sanitarios y religiosos el esfuerzo que estaban haciendo para luchar contra la pandemia del coronavirus.

¿Aparición o ilusión óptica? 

De repente, una silueta extraña se percibe en el cielo y las cámaras la recogieron. Poco después, las redes empezaron a arder dando cuenta del singular fenómeno y algunas personas estaban convencidas de que era la Virgen quien se había aparecido en mitad de la pandemia.

“Encima del Palacio Apostólico del Vaticano, se aprecia una luz tenue, rodeada de un halo de nube, que a muchos, en las redes sociales, les ha recordado a la Virgen María. Algunos directamente ven a la Virgen de Fátima”, informaba el medio católico Info Vaticana.