Alfonso Jesús Cabezuelo, José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero, cuatro miembros de La Manada, se enfrentan desde este lunes a un juicio por un supuesto delito de abuso sexual a una joven de 21 años en Pozoblanco (Córdoba).

La chica ha relatado que Alfonso Jesús Cabezuelo se ofreció a llevarla de Torrecampo a Pozoblanco tras una noche de fiesta y ella accedió, pero apunta que no recuerda nada de los 45 minutos que duró el trayecto. "Abrí los ojos en Pozoblanco, estaba en el asiento de atrás del coche, completamente desnuda, con las medias rotas y quitadas. Alfonso iba conduciendo", detalla la joven.

Le realizaron tocamientos mientras uno de ellos lo grababa todo con el consentimiento de los demás

 

Cuando se despertó, Alfonso supuestamente le habría dicho que "se la chupase, al menos". "Me negué y entonces me pegó en la cara y en el brazo. Me echó del coche gritándome 'puta'. Su actitud era muy agresiva", continúa.

La acusación parte de un vídeo que los acusados compartieron en un grupo de WhatsApp de veinte personas. En las imágenes, se ve a los cuatro chicos y a la joven inconsciente en el coche. Entonces, todos empiezan a hacerle tocamientos de carácter sexual mientras José Ángel Prenda lo graba todo con el consentimiento de los demás. El fiscal pide tres años de prisión para cada uno de ellos por un delito de abuso sexual, así como otros cuatro años como supuestos autores de un delito contra la intimidad.

EFE

Dos de los miembros de La Manada, José Ángel Prenda y Alfonso Jesús Cabezuelo, durante el juicio / EFE

Se acogen a su derecho a no declarar

Los cuatro miembros del grupo de WhatsApp de La Manada se han acogido a su derecho a no declarar. Así lo han manifestado ante el juez del Juzgado de lo Penal número 1 de Cordoba, Luis Javier Santos, tras declararse "inocentes" de los hechos. El juez ha acordado demorar hasta la sentencia su decisión sobre la nulidad o no del vídeo de los hechos que supuestamente involucra a los cuatro procesados.

Al respecto, el juez ha remarcado que "no es la única prueba existente en el procedimiento" y ha aludido al "consentimiento" prestado por los acusados ante el juez instructor de Pamplona, donde hallaron las grabaciones tras entregar sus teléfonos y la Policía Foral de Navarra inició investigación.