La Dirección General de Tráfico interpuso en 22 días y por error más de 2.500 multas en conductores que pasaban por la N-330, a la altura de Zaragoza en dirección Huesca. Esta confusión supuso a la DGT un botín de 252.700 euros, que ahora tendrá que devolver.

Los hechos pasaron entre el 26 de agosto y el 17 de septiembre, que es cuando se descubrió el error. Un radar mal calibrado multaba los coches que circulaban además de 91 km/h, cuando, supuestamente, podían hacerlo a 100 km/h en aquel tramo.

La DGT culpa un cambio en la ley

Este fallo en el sistema del radar se detectó en el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (CTDA) de León. Es en la capital de Castilla y León donde se centralizan las sanciones por velocidad de todo el estado, y también donde se hizo el error.

Según la DGT, el 29 de enero entró en vigor una ley que limita a 90 km/h en las carreteras que no sean autopista o no dispongan de separación entre carriles de sentidos opuestos. Se contó con que el tramo en cuestión de la N-330 respondía a las especificaciones de esta ley, pero el cierto es que tiene un doble carril en ambos sentidos, y está separado. Así pues, la nueva normativa no tendría que haber aplicado.

Numerosas protestas y recursos ayudaron a identificar el error

Muchos conductores se dieron cuenta de que no habían concurrido ningún tipo de falta, porque circulan cada día por el tramo y saben perfectamente dónde está el radar y cuál es la velocidad permitida. Es por eso que presentaron varios recursos, y fue gracias a eso que se pudo detectar el error.

Se devolverá el dinero a los conductores

La gente que ya ha pagado la multa tendrá que pasar por la Jefatura Provincial de Tráfico a dejar sus datos para cobrar el importe que depositaron. En total, la DGT tendrá que devolver los 252.700 euros que recaudó. Ni portavoces ni autoridades del organismo se han disculpado.