La tecnología ha jugado una jugarreta a un camionero polaco que transportaba acrilato de butilo, un líquido inflamable y tóxico, a una empresa de Sondika, en Vizcaya. El hombre ha seguido las indicaciones que le daba su GPS y ha quedado atrapado durante casi dos días en una estrecha pista forestal rodeada de bosque.

El camión se quedó atrapado este martes por la mañana. El hombre llevaba una cisterna desde Francia hasta una empresa de Sondika, en las afueras de Bilbao, e iba siguiendo las indicaciones de su navegador, que lo llevó a una pista vecinal.

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Los bomberos han intervenido para estabilizar el vehículo / Bomberos Bizkaia

Los vecinos lo alertaron

Los vecinos intentaron avisar al camionero de que el camino era incorrecto y que podía quedarse atrapado. Sin embargo, entre que no los entendió y que no les quiso hacer caso, continuó con el camino que le marcaba el aparato hasta que, en un momento dado, el camión, de gran volumen, se quedó atrapado.

Entonces, el conductor intentó hacer marcha atrás, pero una de las ruedas de detrás salió del camino, acabando cerca de un arroyo y dejando el camión atravesado y desestabilizado.

Riesgo para la naturaleza

Después de avisar a los servicios de emergencias, una grúa se presentó en el lugar para estabilizar el vehículo y evitar que el camión cayera al río: eso hubiera podido provocar una tragedia ecológica si el líquido se hubiera derramado en el agua.

Mientras tanto, la empresa responsable del camión, francesa, ha enviado un equipo técnico al lugar y otro camión para poder trasvasar la carga sin riesgos y, así, poder sacar el camión con más facilidad.

El vehículo, de hecho, no se ha podido mover hasta este miércoles a la noche, un día y medio después de haberse quedado atascado.