El hombre tiroteado por la espalda el pasado domingo en plena calle del distrito barcelonés de Sant Andreu es M. M. C., aunque muchos lo conocen como El Martorell, un líder mafioso condenado en 2010 por sembrar el pánico a través de una red de extorsiones a los transportistas del puerto, según han confirmado fuentes cercanas del herido a ElCaso.com.

Delito de extorsión y asociación ilícita

Junto a cuatro hombres más, El Martorell fue sentenciado en 2010 a seis años de cárcel por un delito de extorsión y asociación ilícita. La sentencia fue pionera porque, por primera vez, puso cara, nombres y apellidos a la trama mafiosa del puerto que durante años había tenido atemorizados a los camioneros reacios a afiliarse a Transcont, una especie de sindicato del crimen que El Martorell y sus socios habían fundado en 2004.

Con esta tapadera, que fue registrada como sociedad mercantil, El Martorell y sus compañeros mafiosos pretendieron crear un “monopolio del trasporte” en los muelles, según recoge la sentencia de la Audiencia de Barcelona.

El líder de la trama mafiosa del puerto y del que El Martorell era su mano derecha, A. G. V., era conocido como El pistolas por su afición a pasearse por el muelle con revolver. Los compañeros que no querían “pagar la cuota” de 6.000 euros que la red de extorsión requería se exponían, entre otras cosas, a amanecer con su camión en llamas. También hubo pinchazos de ruedas y disparos de balines de hierro contra las lunas de vehículos.

"Los problemas del puerto fueron hace mucho"

“Los ‘problemas’ que él tuvo en el puerto fueron hace ya mucho. No tiene porqué guardar relación con esto. Él estuvo en la cárcel. Es un compañero y estamos afectados”, explican fuentes de Cotraport, la cooperativa de transportistas autónomos que sucedió a Transcont, tras su disolución por mandato judicial.

Los Mossos analizan las imágenes recabadas en los locales aledaños para obtener pistas. El pistolero pudo tener un cómplice que le esperó en un coche para huir a las 11.15 del pasado domingo, cuando descargó el arma mientras Martorell se dirigía a pie con su pareja y un menor a su casa, situada a unos 400 metros del escenario del crimen.