"Tiroteo" y "Sant Andreu" son dos conceptos que en los últimos meses han coqueteado demasiado entre sí. "Tiene toda la pinta de que ha sido un ajuste de cuentas. Yo, por si acaso, mejor no digo nada", dice una vecina de la plaza de Sant Francesc Coll, donde este domingo un hombre ha disparado a otro a bocajarro. En el imaginario colectivo del vecindario, todavía están demasiado presentes las disputas de clanes gitanos que, a fuerza de bala, aterrorizaron el barrio entero el pasado diciembre. 

Un clan gitano aterrorizó el barrio a fuerza de bala en diciembre

Pese a que el tiroteo de este domingo se ha producido a más de un kilómetro del barrio de Baró de Viver, donde un clan gitano conocido como Los Pistoleros asesinó a tiros el pasado 23 de diciembre a Eduardo Colmena, los vecinos hoy no podían disimular su inquietud. 

"No preguntes más, prefiero no meterme en estos líos", apuntaba otra testigo directa apenas dos horas después de los disparos de este domingo. 

Por el momento, no han trascendido la línea de investigación de los Mossos y no se sabe qué motivos habrían llevado al agresor a disparar a la víctima, un padre de familia de unos 40 años que recibió dos disparos cuando paseaba con su hijo de nueve años y su mujer. Se sabe que el pistolero tenía 70 años y llevaba una gorra gris cuando ha disparado. También, que un cómplice lo esperaba con un coche verde en la esquina para huir.