Una mujer de 60 años de Guadalajara ha sufrido graves quemaduras en los glúteos tras sentarse en un asiento de un autobús público que estaba rociado con ácido.

La mujer iba de Ambite a Madrid cuando notó ardor en los glúteos y tuvo que bajarse en Arganda del Rey e ir a emergencias, informa Espejo Público.

heridas ácido

El asiento del autobús público estaba rociado con ácido

La mujer sufrió quemaduras de tercer grado y ha tenido que realizarse injertos en las zonas quemadas. También ha asegurado que el asiento no parecía manchado ni desprendía ningún olor que le hiciera sospechar y que tardó en notar el ardor.

La empresa ha defendido que el conductor se hizo cargo de atender a la pasajera, y que, tras una revisión, no observaron nada en el asiento, ni líquidos ni manchas. La mujer, por su lado, se queja de que la compañía le ha dado largas para quitársela de encima.