Un hombre de 22 años se sienta estos días en el banquillo de los acusados en Rennes, en la Bretaña francesa, por haber violado a una mujer de 35 años delante de los niños a quienes ella estaba cuidando. El asalto se produjo en un barrio residencial junto al centro de la ciudad y a plena luz del día.

Los hechos pasaron el 8 de febrero del año pasado. El joven picó en la puerta de un chalet para pedir un vaso de agua. Cuando le abrieron la puerta, entró en la casa y atacó a la chica. El canguro pudo salir corriendo, pero el ahora acusado la atrapó en la calle y la arrastró hacia dentro. Amenazándola con una navaja, la hizo desnudar y la violó, según recoge el diario Le Télégramme.

El hombre también agredió a los niños y los obligó a ver la escena

Todo pasó delante de dos niños de 8 y 10 años a quienes la mujer estaba cuidando. El agresor los abofeteó, los amenazó y los obligó a ver toda la escena.

Salvada por unos obreros

Unos obreros que estaban trabajando en la casa del lado oyeron los gritos de la mujer y llamaron a la policía, que llegó pocos minutos después y detuvo al agresor. Según han asegurado, el hombre estaba totalmente lúcido y no parecía tener ningún tipo de problema psiquiátrico. Ahora, sin embargo, la defensa del acusado asegura que es de "capacidad intelectual débil" y que "oye voces".

El hombre, originario de la isla de Mayotte, había llegado a Francia en el 2017, enviado por la familia para intentar alejarlo de una incipiente carrera delictiva. El joven, sin embargo, no pudo entrar en el ejército ni aprobó la FP de mecánica dónde su familia lo había apuntado. Después, fue cambiando de ciudad, durmiendo en albergues de emergencia, hasta que lo detuvieron por esta violación.

Una de las dudas que quedan para cerrar es si el hombre escogió la casa al azar o si ya había visto el canguro antes y sabía que la encontraría allí. En todo caso, el joven se enfrenta a 20 años de prisión.