Un hombre de Erie, en el estado norteamericano de Pensilvania, ha vivido una experiencia surrealista de noche. Unos ruidos lo despertaron de madrugada y, enseguida, se dio cuenta de que alguien había entrado en su casa.

Después de desvelarse, se dio cuenta de que el que estaba oyendo era alguien que cantaba. Cogió la pistola por lo que pudiera pasar y empezó a buscar de dónde salía el ruido.

Al llegar a la cocina, encontró al intruso: no era ni un fantasma, ni un ladrón. Se encontró un hombre sentado al suelo, totalmente desnudo, cantando y bebiendo leche.

Detenido por la policía

El dueño de la casa llamó a la policía, que detuvo al intruso. Hoy por hoy todavía no se sabe cómo el hombre entró en la casa ni cuánto rato llevaba en el interior cuando lo pillaron.

Tampoco se sabe si iba bajo el efecto de alguna sustancia, pero sí que se ha revelado que nadie resultó herido. Por ahora no se ha presentado ningún cargo contra el intruso, pero la investigación continúa abierta.