David Nelson es un turista irlandés de 27 años que pasaba las vacaciones en Tenerife. Una noche conoció a una chica que, según denuncia, lo drogó con burundanga y le hizo sacar todo el dinero de sus cuentas bancarias.

Según explica David Nelson al Independent, salió una noche de fiesta con sus amigas. En un momento de la noche, las perdió de vista. Cuando estaba solo, se le acercó una mujer de entre 20 y 30 años con el pelo rizado que, según él, lo intentó seducir para después robarlo.

El turista explica que la mujer lo drogó con burundanga, le robó el reloj de oro, una pulsera y 600 euros de su cartera. Sin estar satisfecha con el botín, la mujer lo llevó a un cajero automático y lo obligó a retirar todo el dinero que el joven tenía en cuentas irlandesas y suizas. No paró, dice, hasta que la tarjeta dejó de funcionar.

La burundanga, un arma de los delincuentes

El turista afirma que "nunca había oído hablar de esta droga". Se trata de la escopolamina, un alcaloide tropánico que se puede usar para bloquear los neurotransmisores del cerebro. De esta manera, se anula la voluntad de la persona. Además, provoca amnesia. No es la primera vez que se utiliza esta sustancia con fines delictivos, en muchos casos, en violaciones.