Un hombre, de 49 años, está siendo investigado por un delito de maltrato animal por tener hasta 16 perros hacinados en un piso del distrito Palma-Palmilla de Málaga. 

Extrema delgadez, dermatitis y ceguera

Los hechos se remontan a enero de este año. A causa de los ruidos y los malos olores que provocaban los animales, los vecinos del hombre investigado denunciaron la situación a la policía.

Los animales se encontraban en terribles condiciones de salud

Los agentes hablaron con el propietario que se negó a dejarles entrar en la vivienda pero acabó entregando nueve perros. Aún así, el hombre se quedó con otros cinco perros más.

Trabajadores del Centro Zoosanitario Municipal recogieron a los nueve animales y el Servicio de Vigilancia Sanitario Ambiental realizó un informe sobre su estado de salud: los perros estaban muy delgados y sucios, con muy mal olor y uñas muy largas.

Algunos de ellos presentaban tumores visibles, dermatitis, ceguera, derrames en los ojos, heridas cutáneas. La situación era tan grave que cinco tuvieron que ser sacrificados

Denunciado por maltrato

Ante esta situación, una unidad del Grupona de la Policía Local se desplazó de nuevo hasta la casa del hombre para comprobar como estaban el resto de animales. Los agentes se llevaron una sorpresa al descubrir que no eran cinco perros, sino siete.

Las mascotas estaban en las mismas condiciones que sus otros compañeros. Uno de ellos carecía de ojo izquierdo y la mandíbula porque, según el dueño, "se lo robaron y al recuperarlo ya le faltaba la mandíbula, el ojo y le habían quitado el microchip", informa Levante EMV. Otra versión que dio el hombre es que "era muy nervioso y corriendo se dio un golpe y lo perdió". 

Finalmente, el hombre cedió de forma voluntaria a los animales y estos fueron trasladados al Centro Zoosanitario para cuidar de ellos y preparar su adopción. 

Ahora, la policía ha denunciado al propietario por maltrato a animales que causen dolor, sufrimiento o lesiones invalidantes y por infracciones leves, como tenencia de animales en recinto privado o superar el número de perros permitido.

A estas se sumaron otras infracciones graves, específicamente no suministrar asistencia veterinaria o no tenerlos en las condiciones higiénico-sanitarias adecuadas.

No estaban vacunados

En total fueron dieciséis los perros rescatados, la mayoría de raza pequeña y ninguno de ellos vacunado. Según el investigado, no les vacunó porque "no era necesario ya que sus animales no salían nunca a la calle". Respecto a la situación de extrema dejadez, el propietario dijo que no los lavaba ni les cortaba las uñas porque "no se dejaban".

El propietario no los lavaba ni les cortaba las uñas porque "no se dejaban" 

Los animales estuvieron hacinado en el piso de 100 metros cuadrados durante semanas, provocándoles graves problemas de salud a causa del sedentarismo. Además, al compartir un espacio tan pequeño, muchos de ellos se pelearon entre ellos, lo cual explicaría algunas de las heridas.

Cabe destacar, que de todos ellos, el hombre solo había censado en el Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA) a dos de ellos. Concretamente dos perros de raza Yorkshire Terrier, uno de ellos llamado Roni y perdido desde el 16 de enero de 2013.