Lily era el nombre que utilizaba la víctima, de nacionalidad rusa, para ejercer la prostitución. Hacía cinco años que la prostituían en la calle Robadors de Barcelona, y el viernes murió en el Hospital del Mar, dónde ingresó a causa de una paliza que le había propinado su proxeneta. Allí descubrieron que sufría leucemia en un avanzado estado. Murió al día siguiente. Los Mossos d'Esquadra descartan la muerte criminal, ja que la autopsia apunta el cáncer como la causa de la muerte.

Tenía leucemia y recibía palizas diarias

Extorsionada con sus hijos

La víctima no ocultaba que era víctima de la trata de blancas. Aseguraba que tenía dos hijos en Rusia que estaban secuestrados por la mafia. Así la extorsionaban. Por ellos no denunciaba su situación a la policía, tenía miedo de que les hicieran daño. Su proxeneta la obligaba a trabajar por las calles del Raval entre 14 y 16 horas seguidas. Era conocida por los vecinos del barrio, que a menudo le llevaban comer y ropa de abrigo.

El Ayuntamiento de Barcelona pagarà el entierro

El Ayuntamiento de Barcelona ha informado hoy que se hará cargo del coste del entierro de Lily. La mujer siempre había afirmado que era víctima del trato de blancas. El consistorio hace tiempo que llevó el caso a instancias judiciales i policiales. La regidora de Feminismos, Laura Pérez, ha explicado que desde el Ayuntamiento se han utilizado "todos los mecanismos municipales para mejorar su situación", que está en los juzgados. "No puede quedar impune", ha añadido.

Des del 2016 existe en Barcelona la Unidad Municipal contra la Trata de Personas (UTEH). En dos años, ha atendido 180 casos, la mayoría por explotación sexual, pero también laboral y por mendicidad.