Una pregunta indignante en un juicio. "¿Qué llevaba puesto?", "¿El pantalón era corto, ceñido o ajustado?", ha formulado el fiscal de un caso de violación a la víctima. Un interrogatorio inédito, que transporta a varias décadas atrás, cuando la agredida era siempre la culpable.

El magistrado Javier García Cabanyes ha sido el autor de estas impertinentes preguntas, en un juicio celebrado este martes en la Audiencia Provincial de Las Palmas. El tono acusatorio del hombre ha obligado al juez del caso a intervenir para pararle los pies.

Cuestionada por su vestimenta

García Cabanyes ha interrogado a la víctima preguntándole qué llevaba puesto en el momento de la violación. La mujer ha respondido que vestía "una camiseta y un bóxer", y, ante las preguntas del hombre, ha tenido que especificar que llevaba unas bragas y unos sujetadores bajo su indumentaria, informa La Provincia.

Ha sido entonces cuando el fiscal ha empezado con las preguntas indignantes, haciendo referencia a la largaria de los pantalones y a cómo eran de ajustados. Cuando el juez le ha recriminado este interrogatorio, García Cabanyes ha asegurado que era "fundamental" saber toda esta información.

Preguntas personales

El representante del Ministerio Público ha seguido con su lamentable interrogatorio, indagando sobre dónde vivió la víctima después de poner la denuncia por violación. El hombre ha querido detenerse a especificar si el presunto agresor le había pedido a la mujer que se fuera de su casa.

Ella ha confirmado este hecho, y ha asegurado que, anteriormente, habían sido desahuciados. García Cabanyes ha seguido preguntando por la vida laboral de la víctima, y le ha recriminado que "ha permitido que le hagan fotografías", porque, según ha asegurado, "usted ha salido en medios televisivos".

El fiscal no cree a la mujer: "Usted miente"

Según ha explicado la víctima en el juicio, el acusado la violó una noche en la casa que compartían: la cogió por detrás, la hizo callar para no despertar al hijo de los dos, "la arrastró al dormitorio" y, allí, "la tiró en la cama, me dio la vuelta" y, mientras ella lloraba, la violó.

Por su parte, el presunto violador ha mantenido que las relaciones fueron consentidas, e incluso ha afirmado que le preguntó a la víctima si la podía penetrar. Según su versión, ella se puso encima y, cuando acabaron, le dio una toallita para que se limpiara.

Mientras que la acusación ha pedido seis años de prisión por un delito de agresión sexual, o tres de forma subsidiaria por uno de abusos, el fiscal ha asegurado que no cree a la mujer. García Cabanyes ha solicitado el sobreseimiento de las actuaciones. Según él, la víctima solo busca "solucionar sus problemas" de alojamiento, y ha sentenciado que "está mintiendo".