Alarma en Terrassa (Barcelona) por la aparición de unos carteles amenazadores en los pipi-canes de la población. Varias personas han denunciado que alguien ha colgado unos carteles anónimos en que se avisa de que se ha rociado varias partes del pipican con sulfato de estricnina, un veneno utilizado desde hace siglos para matar plagas de pequeños mamíferos pero también perros, gatos y pájaros.

El texto "recomienda" a los propietarios de perros que no pasen por dentro del recinto, y alerta que, si alguien no sabe qué es la estricnina, lo descubrirá enseguida: "es cuestión de unos 15 minutos". Y todavía remata la amenaza: "repetiré la acción varias veces a lo largo de este año".

El texto avisa de que los animales pueden morir en 15 minutos y que rociará con veneno los parques "varias veces"

Según han confirmado fuentes municipales a ElCaso.com, el cartel se ha detectado en uno de los nueve espacios de libre circulación de perros que hay en Terrassa: concretamente, en el que hay en la avenida de Béjar, al norte de la ciudad. Este mismo punto se precintó este domingo por la mañana, cuando se denunció la aparición del cartel.

Este lunes, sin embargo, se ha decidido cerrar todos los pipi-canes de la ciudad preventivamente, mientras el servicio de Medio Ambiente registra, analiza y limpia todos los espacios. A estas alturas, dicen desde el ayuntamiento, no se ha encontrado nada, pero admiten que este producto "puede ser complicado de detectar". También están en contacto con el Colegio de Veterinarios para conocer mejor la sustancia y por si hay o no casos de envenenamiento.

Paralelamente, la policía municipal investiga, desde la misma aparición del cartel, quién lo ha colocado y si se trata sólo de una amenaza o si realmente se han rociado estos espacios con la sustancia venenosa.

Un veneno utilizado desde hace siglos

La estricnina es un polvo blanco, inodoro y amarga, soluble en agua como si fuera sal, y que, en una dosis suficiente, provoca una gran estimulación del sistema nervioso central, agitación, convulsiones y dificultad para respirar, llevando, incluso, a un fallo respiratorio y a la muerte cerebral. Además, con dosis superiores, puede provocar asfixia. Los efectos aparecen entre 10 y 30 minutos después de ingerir el producto.

Según han revelado varios usuarios y entidades animalistas a las redes sociales, no es la primera vez que pasa. Aunque por ahora no consta que haya muerto ningún animal de compañía envenenado, sí que ha habido mascotas, según se ha denunciado a las redes sociales, que se han caído enfermas después de pasear por uno de estos parques de la ciudad: uno de los casos, parece ser, se habría dado en el pipican que hay en el parque de Vallparadís a la altura de la avenida Jacquard, el más próximo al centro de la ciudad.