El avión de la aerolínea EasyJet, con 154 personas a bordo, cubría la ruta entre las ciudades británicas de Londres y Glasgow. El incidente ocurrió hace un año, pero lo ha dado a conocer este jueves la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos del Reino Unido.

El piloto sufrió una crisis de ansiedad

El aparato estaba a punto de aterrizar cuando el copiloto decidió salir de la cabina por una crisis de ansiedad y dejó sólo al piloto, que tuvo que pedir ayuda a los demás miembros de la tripulación y a los operadores del Control de Tráfico Aéreo del aeropuerto de Glasgow. Finalmente pudo aterrizar el avión con éxito y el piloto auxiliar recibió soporte médico.

El día antes tuvieron problemas para aterrizar en Palma

El día anterior al incidente los dos aviadores habían operado juntos un vuelo desde la ciudad escocesa a Palma de Mallorca. Cuando estaban maniobrando para aterrizar, a 9 metros de altura, un cambio brusco en la dirección del viento hizo que la aeronave se desviara de la pista, por lo que los pilotos tuvieron que abortar el descenso e intentarlo más tarde. Esa noche, el copiloto solo pudo dormir cuatro horas debido a la tensión vivida por la situación. Eso explicaría la crisis de ansiedad que tuvo.