Una familia de Zaragoza ha puesto en marcha una campaña en busca de una joya perdida que, a pesar de que no tener probablemente un gran valor económico sí que tiene uno sentimental muy importante: un collar con las cenizas del padre, muerto el año pasado.

Yolanda Galisteo asistió, el sábado, a la boda de su hija en la zona de la Expo Zaragoza. Cuando volvieron al coche de madrugada, explica al Heraldo de Aragón, oyó un ruido metálico, pero no vio nada que cayera y, como llovía, se marcharon hacia casa.

El día siguiente, se dieron cuenta de qué había pasado: había perdido un collar de acero inoxidable con las cenizas de su padre y que su madre les había regalado después de que este muriera, en noviembre del año pasado. En total, había ocho collares: dos en forma de cruz, para los dos hijos, y seis, en forma de corazón: cuatro para las hijas, uno para la nieta y el otro, para la viuda. Todos tenían dentro una parte de las cenizas del padre.

Ante este incalculable valor sentimental, su hermana Carmen ha empezado una campaña en las redes sociales para intentar encontrar el collar, con la esperanza de que alguien lo encuentre en la zona – en los alrededores de la calle Francisco Ferrer – y lo pueda devolver a la familia, tal como ha pasado con muchos otros objetos de un gran valor sentimental.