Unos padres de O Carballiño (Ourense) tendrán que pagar 1.500 euros de multa por permitir que su hijo faltase 3.557 horas al colegio desde el curso 2010/11 hasta diciembre de 2018.

El Ministerio Fiscal solicitaba para los progenitores seis meses de prisión por un delito de abandono de menores, pero finalmente el abogado de la defensa y la Fiscalía llegaron a un trato, por lo que todo ha quedado en una multa, informa La Voz de Galicia.

Los acusados “han incumplido los deberes de asistencia y cuidado"

 

La magistrada ha considerado que los acusados “incumplieron los deberes de asistencia y cuidado a los que están obligados respecto de su hijo menor de edad y que, con pleno conocimiento, consintieron que no asistiera regularmente a clases”.

La sentencia recoge el informe de absentismo escolar del menor que suma en total 3.557 faltas a lo largo de siete cursos académicos, empezando en el curso 2010-2011 hasta diciembre de 2018.