La chica de 18 años salió de fiesta en una discoteca del centro de Valencia y en mitad de la noche dos chicos, de 22 y 25 años, presuntamente la arrastraron a los lavabos, la agredieron y finalmente, la violaron. Los hechos pasaron el último fin de semana de septiembre y la policía detuvo a los dos jóvenes a la semana siguiente.

Ahora, la víctima ha explicado en el juzgado la brutal manera en que se produjo la agresión.

La madrugada del domingo

Era un sábado la noche cuando la chica decidió salir de fiesta con unas amigas al club nocturno Indiana. Allí, el grupo de amigas estuvo disfrutando de la noche: bailando, bebiendo, riendo. Cuando ya eran las cinco de la mañana, un joven la cogió la mano.

El grupo de chicos le pidió que fuese al lavabo de chicos porque una amiga suya necesitaba ayuda. A pesar de las dudas, ella acabó accediendo. A partir de ahí, empezó su pesadilla.

La violación

Cuando la víctima ya estaba en el lavabo de hombres, el grupo que estaba formado por cuatro chicos empezó a acercarse a ella. Uno cogió la iniciativa y la empujó contra la pared, ella intentó marcharse pero no pudo. Los presuntos agresores la pisaron y la golpearon. A pesar de los gritos y las resistencias de la chica, nadie entró en el lavabo a ayudarla: uno de los chicos estuvo en la puerta evitando que las personas entrasen, alegando que estaba teniendo lugar "una discusión entre un amigo y su pareja".

La agresión continuó, empujaron a la chica dentro del lavabo, la abofetearon y allí la violaron contra la pared. Cuando acabaron, los chicos se despidieron de ella y la dejaron tendida en el suelo.

Cuando acabaron a los chicos se despidieron de ella y la dejaron extendida en el suelo.

La víctima consiguió coger fuerzas e ir al lavabo de chicas, donde una amiga suya la pudo ayudar y llamó a la policía. Los agentes llegaron al lugar de los hechos y encontraron a la chica nerviosa y llorando. Poco después, detuvieron a la salida del local a los dos jóvenes como presuntos autores de los hechos.

Las declaraciones

Ante los juzgados la chica ha podido identificar a los presuntos agresores por su color de camiseta. De momento, los chicos siguen en prisión provisional hasta que lleguen los resultados de las pruebas de ADN que determinarán en gran parte si son culpables o no, según informa Las Provincias.