Un padre ansioso por ir de vacaciones a España se presentó voluntario para hacer volar el avión hacia Alicante después de que el piloto no se presentase.

Michael Bradley, uno de los pasajeros, resultó ser un piloto de EasyJet que llevaba la licencia consigo, por lo que se ofreció a pilotar el avión para evitar un retraso de varias horas.

El anuncio fue recibido con vítores de los que estaban a bordo

 

"Estoy parado en la terminal sin hacer nada. Tengo mi licencia conmigo y me gustaría mucho irme de vacaciones. Si queréis, estoy aquí listo para partir”, decía en una llamada a la compañía.

La empresa le dio el visto bueno y Bradley, sin su uniforme, comunicó a los pasajeros del avión lo siguiente: “Si os parece bien que uno de vuestros pilotos vista así hoy, iremos a Alicante". El anuncio fue recibido con vítores de los que estaban a bordo.

Michelle Potts, una de las pasajeras, subió el vídeo a Facebook de ese instante. "Llego al embarque y le pregunto al tipo del escritorio qué estaba pasando. Me comentó que uno de los pilotos no había aparecido pero que uno de los pasajeros iba a pilotar el avión. Probablemente el vuelo habría sido cancelado si no fuera por él. Es una leyenda", exclamaba.

Un portavoz de EasyJet elogió al Sr. Bradley por "hacer un esfuerzo adicional" y enfatizó que estaba bien descansado, que había tenido los cuatro días libres anteriores y legalmente tenía permitido pilotar el avión.

"Estamos agradecidos a uno de nuestros pilotos que viajaba de vacaciones de Manchester a Alicante el 2 de septiembre con su familia y se ofreció como voluntario para operar el vuelo", ha dicho un portavoz de la compañía a The Independent.