La aparición de varios nidos de avispa mamut los últimos días en varios puntos de la geografía española ha provocado el pánico entre la ciudadanía. Los servicios de emergencias han recibido llamadas de lugares como Alicante, Madrid, Murcia o Zaragoza por la presencia de esta especie de insecto.

Tiene un aspecto que puede recordar al de la avispa asiática - o velutina - y un tamaño que, cuanto menos, para los no iniciados puede ser preocupante: puede llegar a medir cinco centímetros.

El gran tamaño de esta avispa mamut y el miedo a que han provocado los ataques, los últimos años, de avispas asiáticas (que incluso han llegado a provocar la muerte de algunos ciudadanos) están detrás de esta preocupación. Sin embargo, sin embargo, los agentes rurales de todo el estado ya han desmentido que, excepto casos puntuales, esta avispa mamut sea peligrosa.

Una especie prácticamente inofensiva

La especie es autóctona, aunque no sea tan habitual de ver como la avispa común, la que más se deja ver en la zona mediterránea, o la avispa germánica: más amarilla y proveniente del norte de Europa, pero muy extendida también en el sur del continente.

Estos insectos suelen medir unos dos centímetros de largo. La avispa mamut, por lo tanto, no es invasora, sino que también es propia de la península Ibérica, aunque menos habitual.

Esta especie, más allá de su gran medida, se reconoce para tener la cabeza amarilla y el cuerpo negro con cuatro manchas también amarillas. Aunque da miedo por su medida, habitualmente no es agresiva y, según los expertos, si no se la molesta o si no se es alérgico, no tiene que dar ningún tipo de problema.

Por su parte, en cambio, la avispa asiática suele hacer unos 3 centímetros, lo que sería un punto intermedio entre la avispa común y la mamut. Se la distingue para ser más oscura: casi totalmente negra y con franjas marrones. Donde tiene presencia el color amarillo es en las patas, que en el resto de especies son negras.