La Audiencia Provincial de Gijón ha condenado a un hombre a indemnizar con 10.000 euros a su exnovia por contagiarle la hepatitis B por considerar probado que conocía que era portador del virus y no alertó a su pareja ni tomó medidas para evitar la transmisión.

El juez ha tenido en cuenta los daños corporales sufridos (dos días de hospitalización y 141 días de baja laboral), y que la mujer “sufrió ansiedad, zozobra y estrés, tanto por el temor de poder contagiar a otras personas, como por el posible rechazo social que la enfermedad generase, como también por el propio hecho de que quien le contagia es la persona con la que mantiene una relación sentimental”, informa El Comercio.

El juez considera probado que el hombre conocía que era portador del virus y no alertó a su pareja

 

La mujer consiguió probar que fue contagiada durante el tiempo que mantuvo una relación sentimental con el procesado, desde el 1 de noviembre hasta el 31 de abril de 2017. El acusado recurrió la sentencia alegando que la relación con la mujer “no era estable ni formal” y que la mujer “es una persona adulta, responsable de no evitar los riesgos de un posible contagio, lo que determinaría, en su caso, una culpa compartida”.

El tribunal, basado en la documental médica, ha fallado que el hombre es "portador crónico activo", por lo que no podía desconocer la necesidad de adoptar medidas de prevención en las relaciones sexuales, “habiendo sido advertido médicamente sobre ese punto”, detalla la sentencia.