Una pareja británica ha sido la víctima de una estafa a través de la plataforma Airbnb de alquiler de pisos turísticos. Pagaron 10.000 libras, más de 11.000 euros, por un apartamento de lujo en la exclusiva zona de Las Boas, pero cuando se presentaron descubrieron que el piso que habían alquilado no existía.

Ian y Denise Feltham, de Chiswick, al oeste de Londres, alquilaron el piso para dos semanas a través de la conocida plataforma y no vieron nada extraño: era un apartamento VIP, con jacuzzi, sauna y ascensor privado, con 37 reseñas, muy positivas. Además, les permitían llevar a sus dos perros.

Pero cuando llegaron a la recepción y preguntaron por el apartamento VIP, donde el huésped los estaba esperando, llegó la mala noticia: el complejo no tiene ningún tipo de piso así. La reserva era falsa, y no eran los primeros que se encontraban.

Lo único que pudieron hacer fue ir a buscar otro alojamiento donde sus perros, que habían viajado con ellos, fueran bienvenidos. Encontraron uno pero tuvieron que pagar 200 euros más.

La pareja ya había sospechado que era una engañifa

La empresa que se supone que alquilaba el apartamento se había mostrado, según la víctima, muy amable y atenta con sus peticiones. Les habían explicado que era un espacio abierto con todo tipo de lujos, y junto a una playa paradisiaca.

La pareja empezó a sospechar cuándo vieron que no tenían ningún tipo de detalles sobre la llegada, a pesar de haber enviado decenas de mensajes. Ian incluso intentó llamar a la compañía que había detrás del anuncio, basada en Tailandia, pero no pudo contactar con ellos.

Entonces pidieron a un amigo que se presentara en el complejo y preguntara en la recepción, pero tampoco le supieron dar ningún detalle, y, al ponerse en contacto con Airbnb, la plataforma los dijo que lo único que podían hacer era presentarse y, si se encontraban con qué efectivamente no tenían alojamiento, podrían reclamar.

ian dennis feltham

La pareja se encontró con que no tenían ningún alojamiento por|para sus vacaciones de dos semanas / Facebook

Airbnb, obligada a rectificar

Así pues, la pareja se presentó en Ibiza con sus perros y se encontraron con que, efectivamente, los habían engañado. Airbnb tampoco quiso saber nada, en un principio, hasta que los medios de comunicación les preguntó al respecto.

Una vez hecho pública la denuncia, pues, Airbnb devolvió el dinero a la pareja y retiró el piso de la web. La plataforma ha pedido disculpas y ha reconocido que ha habido un error a la hora de comprobar la autenticidad del piso, y está en contacto permanente, dice, con los afectados para encontrar una solución.