Los padres de Julen, el niño de tres años que murió tras caer en un pozo en una finca de Totalán (Málaga), piden tres años y medio de cárcel para el dueño del terreno en el que murió su hijo, según explica Diario Sur.

Los padres de Julen piden más prisión que la Fiscalía

De esta manera aumentan la solicitud de la Fiscalía, que pide tres años de prisión para David Serrano, propietario del pozo, por un delito de homicidio por imprudencia, que puede ir de dos años y seis meses a cuatro años de prisión.

Los padres consideran que la negligencia que presuntamente cometió David Serrano es «extremadamente grave», al no haber tomado las medidas necesarias en su finca, como por ejemplo advertir con señalización de la presencia del pozo. Los padres de Julen también subrayan que aún no les ha pedido perdón por lo ocurrido.

La defensa pide archivar la causa

La defensa de David Serrano, en cambio, solicita el archivo de la causa. Considera que «no hay nexo causal entre las posibles acciones y omisiones» de Serrano y el fallecimiento del menor. Además, considera una «endeble estrategia» culpar a su cliente de un «suceso imprevisible y fortuito, o al menos imposible de prever» y recuerda que el correcto sellado del pozo no correspondía a Serrano, sino al responsable de la obra que es el pocero. También considera que la actitud de los padres fue negligente por no vigilar al menor.

La muerte de Julen

Julen murió al caer en un pozo el día 13 de enero de 2019 en una finca de Totalán, cuando pasaba el día con su familia, en un terreno que pertenecía a David Serrano, novio de la prima del padre. La dificultad del terreno, así como la medida del agujero, un orificio de prospección para buscar agua que tenía apenas 25 centímetros de diámetro, provocaron que el rescate durara casi dos semanas. Al final, encontraron el cuerpo sin vida del pequeño. La autopsia reveló que Julen murió el mismo día 13 como consecuencia de la caída.