Kristine Barnett y su exmarido, Michael Barnett, adoptaron en mayo del 2010 a una niña de diez años. Esta pareja decidió acoger en su casa a Natalia Grace, una pequeña ucraniana que se encontraba en situación de emergencia en un orfanato de Florida. Lo que tenía que ser una adopción común se convirtió en una pesadilla cuando su nueva hija empezó a hacer cosas inimaginables para una niña de su edad. No era para menos: Natalia en realidad era una mujer adulta con enanismo. La hija adoptiva de los Barnett no tenía diez años como decían sus papeles de adopción sino 22. Al descubrir el engaño, la pareja decidió abandonar a su hija y mudarse a Canadá.

Juicio

El caso de esta familia norteamericana podría acabar decidiéndose en los tribunales. “El estado de Indiana me está acusando de crímenes contra una niña a pesar de que se determinó varias veces que Natalia es adulta”, ha explicado Kristine, que se entregó a las autoridades el jueves 19 de septiembre tras ser imputada por un delito de abandono de menor. Su exmarido se había presentado en comisaría un día antes y fue puesto en libertad inmediatamente.

Desahucio

La investigación se remonta hasta el 2014, cuando la policía encontró a Natalia en el interior de un piso de la localidad de Lafayette durante un desahucio. La pequeña contó a los agentes que sus padres adoptivos la habían abandonado a su suerte en la vivienda y los efectivos llevaron a cabo las pesquisas necesarias para localizar a la pareja. Al parecer, los Barnett habían estado pagando religiosamente el alquiler del domicilio en el que fue hallada la niña hasta hacía pocos meses. Esta familia vivía ahora en Canadá y había decidido abandonar a su hija adoptiva tras descubrir que en realidad era una mujer adulta.

mujer adulta enana

La pareja empezó a sospechar de la pequeña cuando se percataron de que utilizaba un vocabulario que no era propio de su edad. Tras descubrir que también tenía la menstruación, los padres decidieron llevarla al médico en 2011. El especialista comprobó que la edad de la niña era "claramente inexacta", ya que sus registros dentales y aspectos como el vello púbico indicaban que la paciente tenía más de 18 años.

Sangre

En una entrevista exclusiva para el diario británico Daily Mail, Kristine asegura que Natalia "hacía declaraciones y dibujos diciendo que quería matar a miembros de la familia, enrollarlos en una manta y enterrarnos en un patio". "Quería matarnos. No podíamos irnos a dormir y hasta escondimos todos los objetos afilados”, señala la madre adoptiva, que ahora podría ser condenada junto a su exmarido por un delito de abandono de un menor. “Los medios de comunicación me pintan como una maltratadora de niños, pero aquí no hay ningún niño. Saltaba del coche en movimiento y manchaba los espejos con sangre. Hacía cosas que nunca podrías imaginarte de una niña pequeña”, concluye Kristine, según recoge el mismo medio.