La Guardia Civil ha desmantelado una plantación de marihuana, de 564 plantas, que se escondía en el interior de una vivienda al núcleo de la Sierra de Almos, en el municipio de Tivissa (Ribera d'Ebre).

Se ha detenido como responsables de la plantación un matrimonio de 59 y 60 años, que tienen en el inmueble su residencia habitual. Están acusados de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas, cultivo y elaboración de marihuana, y un delito de fraude eléctrico. La plantación se descubrió por el olor de marihuana que llegaba a la piscina municipal, próxima a la vivienda. Además de las plantas se confiscaron 2,3 kilos de cannabis preparado, una pistola de electrochoque, 900 euros y material de cultivo.

Fuerte olor en marihuana

Cuando se abrió este verano la piscina municipal de la Sierra de Almos, algunos usuarios alertaron a la Guardia Civil de que percibían un fuerte olor de marihuana al ambiente. Los agentes establecieron diversos dispositivo para verificar e identificar donde podía amargarse una plantación.

Una de las casas próximas levantó la sospecha porque tenía diferentes máquinas de refrigeración y extractores en el exterior, elementos usuales cuando se hacen plantaciones clandestinas interiores de marihuana.

El inmueble era la residencia habitual del matrimonio que ha sido detenido. Son de nacionalidad española y vecinos de la Sierra de Almos. En una operación este jueves, la Guardia Civil encontró diferentes habitaciones con plantas y una zona de secamiento en la planta superior. En el sótano estaba el grueso de la plantación.

Los dos detenidos, en libertad

Según la investigación policial, el matrimonio encargaba a menudo tierra de cultivo en un comercio de una población próxima y se deshacía de los restos de las plantas en una finca de su propiedad. Después de prestar declaración en dependencias policiales, los dos detenidos quedaron en libertad pendientes de pasar a disposición del juzgado de instrucción de guardia de Falset.