Tres meses con todos los gastos pagados, con todo tipo de comodidades y controlado en todo momento por nutricionistas y médicos. Al final, se cobran unos 16.500 euros. Puede parecer un trabajo de ensueño, y, de hecho, es casi literal: consiste, básicamente, en pasarse 60 días sin moverse de la cama.

Esta es la curiosa oferta de trabajo que ofrece el estudio AGBRESA, las siglas en inglés del estudio sobre el descanso en la cama en gravedad artificial, impulsada por la Agencia Europea del Espacio y la NASA. El objetivo es estudiar cómo responde el cuerpo humano ante la falta de gravedad, de cara a poder establecer bases habitadas en el espacio.

Los voluntarios tienen que estar totalmente inmóviles, sin poder moverse ni levantar la cabeza, durante 60 días: todo, sea comer, lavarse, ir al lavabo o, también, entretenerse, se hace totalmente estirado en la cama, que está inclinado unos seis grados con los pies en la parte de arriba. El único movimiento que hay es una centrifugación, que se hace 30 minutos al día, para que los fluidos del cuerpo vuelvan en su sitio.

Noventa días de trabajo

El estudio tiene tres partes. La primera dura quince días, una fase de "familiarización" con el experimento. Después vienen los 60 días en la cama, en una habitación individual, todo y que monitorizada por el equipo de científicos, que se aseguran que la persona no se levante en ningún momento.

chica experimento cama|lecho alemana

Los sujetos del experimento están dos meses haciendo toda su vida en la cama

Después de los sesenta días, hay 14 más de descanso y de rehabilitación para poder volver a mover el cuerpo. También se suman varias visitas médicas periódicas una vez acabado el periodo del experimento.

Durante todos los tres meses, los nutricionistas controlan la dieta de las personas que están sometidas al experimento, con las cantidades exactas que necesita el cuerpo para mantenerse sin ganar peso. Los menús, dice la oferta, son variados e, incluso, incluyen dulces.

Abierto a (casi) todo el mundo... que hable alemán

El experimento no busca un tipo de persona concreto. Sólo se pide que los voluntarios sean hombres o mujeres, que tengan entre 24 y 55 y no sean fumadores. Tienen que hacer entre 1,53 y 1,90 metros de altura, y un índice de masa corporal de entre 19 y 30, y estar disponible durante los meses que dura el experimento.

experimento cama|lecho alemana

El único movimiento que se vive cada día es una centrifugación para que los fluidos no se acumulen en la cabeza

Eso sí, hay una condición indispensable: tener un buen nivel de alemán. Los científicos y médicos son todos alemanes o hablan alemán entre ellos, y hace falta que el sujeto se pueda comunicar rápidamente con ellos.

Para presentarse en este curioso trabajo, hay que contactar con el Instituto de Medicina Aerospacial alemán. Aunque las plazas actuales ya están cubiertas – los voluntarios están prácticamente a la mitad de los 60 días de cama – el instituto busca permanentemente personas que puedan participar en los experimentos.