Esta noche ha sido la primera que los cuatro detenidos acusados de una violación múltiple en un piso ocupado en Manresa, los cuatro de entre 18 y 25 años y de nacionalidad marroquí -al menos dos de ellos fueron tutelados por la Generalitat-, la han pasado en prisión.

Ayer el juez ordenó su ingreso después de escuchar a la víctima, una chica de 17 años, y de confirmar que los cuatro vivían de manera ilegal al lugar de los hechos y que no tienen arraigo social o económico en nuestro país.

Riesgo de escaparse

Para evitar la huida, teniendo en cuenta las graves penas de prisión que les pueden caer por esta presunta violación, la magistrada encargada de la investigación, y de acuerdo con la Fiscalía, los envió a prisión. Furgonetas de los Mossos d'Esquadra los trasladaron a última hora de la tarde.

Los jóvenes no declararon pero la jueza cree tener bastantes pruebas por involucrar los cuatro en la violación, por turnos, a la chica. Ella conoció a uno de los chicos por la calle sábado por la noche y después, él y tres más, entraron en una habitación -sin luz- y por turnos la agredieron sexualmente.

Los cuatro de la mandada: reconocidos por la víctima

Cuando la menor de edad volvió con la policía a la zona de los hechos, y según se detalla al auto de prisión, la víctima reconoció "espontáneamente" a tres de los cuatro agresores en la vía pública. Fue entonces cuando fueron detenidos.

El cuarto arrestado fue identificado como propietario de un móvil desde el cual la menor habría llamado a la policía para pedir ayuda. El propio implicado fue quien reconoció ante los investigadores que era el dueño del teléfono.

¿Quiénes son?

Según la víctima, "el primero entró y tenía barba, era moreno y de piel morena e iba sin camiseta". La jueza cree que esta descripción coincide con la apariencia física de uno de los detenidos, H. Z. "El segundo chico que entró tenía el pelo corto, con tupé," según la víctima. La magistrada cree que es uno de los detenidos del cual su nombre empieza con M.H.

"El tercero (que violó a la chica) tenía el pelo teñido de rubio", según la víctima. En sede judicial se cree que el tercero es otro de los detenidos por los Mossos, A. ME. "El cuarto tenía cicatrices en el brazo y es de complexión fuerte", asegura la víctima. La jueza lo puede relacionar con la apariencia física del cuarto detenido, M.B., el propietario del teléfono móvil.