Un novio ha hecho, probablemente, la peor cosa que se puede hacer la noche antes de su boda: ha violado a una de las damas de honor de la novia durante la fiesta previa a la boda. La novia, a pesar de pillarlo in fraganti, se ha acabado casando igualmente.

Todo pasó el fin de semana de la boda, a finales de agosto. Los novios y sus amigos estaban ya celebrando la boda en un resorte cerca de de Stroudsburg, en Pensilvania. El grupo se pasó el día bebiendo, y la dama de honor acabó muy ebria.

Cuando la novia vio que la mujer ni siquiera podía ponerse de pie, le pidió al novio que se lo llevara al hotel. Pero cuando estaban yendo a la habitación, el novio la arrastró a unos vestuarios. La chica, que había perdido el conocimiento, se despertó minutos después, desnuda y con el novio encima suyo. Poco después, la novia entró y pilló al novio. Los dos empezaron a discutir de manera feroz.

novio violador

La pareja se acabó casando igualmente

Ninguno de los dos recuerda exactamente los hechos

El día siguiente, e interrogado por la policía, el chico dijo que era ella quien lo había empujado al vestuario, antes de admitir que había bebido mucho y que, aunque no recordaba exactamente qué había pasado, sí que había abusado de la chica. La mañana siguiente, el chico le envió varios mensajes pidiéndole perdón y diciéndole que no dijera nada para no hacer enfadar a la novia. También le recomendó, por si acaso, que se tomara la pastilla del día después.

Como la chica tampoco tenía muy claro qué había pasado, pidió ver las imágenes de las cámaras de seguridad, donde vio que, claramente, había sido el novio quien lo había empujado a los vestuarios. Veinte minutos más tarde, la novia se había presentado y otra de las amigas de la pareja se había llevado a la víctima.

Después de la discusión y de reconocer los hechos, la boda se llevó a cabo igualmente. Los vecinos de la pareja, de hecho, aseguran que se los ve felices, aunque ninguno de ellos conocía qué había pasado justo antes de la boda. El hombre, sea como sea, ha quedado investigado por un delito de agresión sexual a una persona inconsciente y por dos faltas de abusos: podría enfrentarse a una pena de 20 años de prisión.