Unos jóvenes que este jueves fueron a una masía a recoger almendras, cerca de Horta de Sant Joan (Tarragona), encontraron el cadáver de un hombre que hacía meses que estaba muerto, tal como adelanta el Diari de Tarragona.

Los niños fueron a esta finca que es propiedad de los padres de uno de ellos y en el interior de la caseta vieron que había lo que podía parecer el cuerpo de un hombre. Lo dijeron a sus padres y este viernes por la mañana los padres del chico lo han ido a comprobar y han confirmado que en el interior sí que había una persona y que estaba muerta.

Sin signos de violencia

Según las primeras informaciones policiales, el hombre hacía meses que estaba muerto. El cuerpo se había momificado y ya le faltaban los dientes. Los Mossos d'Esquadra han confirmado que no presenta signos de violencia y que la autopsia tendrá que aclarar el motivo de la muerte.

Lo que sí que está confirmado es que hace mucho tiempo que murió y que no concuerda, según los investigadores, con ninguna desaparición reciente en las comarcas del sur de Catalunya.

La policía descarta cualquier móvil criminal y apuntan a la posibilidad de que el hombre encontrado sea un sintecho o una persona que ocupó la casa de este terreno.