Un niño de 13 años que acudió a la peluquería a teñirse el pelo, acabó con quemaduras de segundo grado en el cuero cabelludo. Ahora la justicia obliga al peluquero a indemnizar al menor con 7.000 euros.

Va a la peluquería a teñirse y acaba con el pelo abrasado

“Me quería teñir el pelo para Pascua. Vi un tinte de color blanco en Instagram y me gustó”. Los hechos sucedieron el 26 de diciembre de 2017 pero han trascendido ahora al anunciarse la resolución a la denuncia que presentada por la familia del menor. 

El menor, del que no ha trascendido su identidad, tenía ilusión de decolorarse de color blanco el casco de la larga melena que llevaba por aquel entonces y el resto dejársela negra, su color natural. Acudió a su peluquero de siempre. El resultado fue un absoluto desastre

Peluquero / Pixabay

Un menor acude al peluquero de su pueblo a teñirse y acaba con el pelo abrasado / Pixabay

La cabeza le ardía

“Le dije que me escocía mucho la cabeza. Veinte veces le pedí que me quitase el tinte y no me hizo caso”, explica ahora el menor, vecino de Iznalloz, un pueblo de Granada, de poco más de 5000 habitantes, en un artículo publicado por el diario Elespañol.com

“Me molestaba tanto que me lo quité todo", prosigue. "Me enjuagué la cabeza con agua fría y mi pelo se empezó a caer como si fuese paja”.

Le dolían más las burlas que las quemaduras

El cuñado del menor explica que cuando llegó a casa, el crío tenía la cabeza como si le hubiesen mordido cabras: "le salían pompas en la piel porque la tenía en carne viva y estaba sangrando".

Las quemaduras de segundo grado no fueron lo que más le dolió. Lo peor fueron las burlas que, un menor ya de por sí retraído por padecer una sordera del 60%, tuvo que soportar por parte de sus compañeros de colegio

Peluquería / Pixabay

La justicia ha dado la razón a la familia del menor y el peluquero deberá pagarles una indemnización de 7.000 euros / Pixabay

La justicia ha dado la razón a la familia del menor

Cabeza quemada, calvo, fraile... le decían. “Durante un mes llevé la cabeza vendada: las bromas me hacían sentir muy mal”. La situación se tornó tan complicada de gestionar para el menor que al final dejó de acudir al colegio

La familia del menor optó por denunciar al peluquero. La justicia ahora les ha dado la razón y obliga al peluquero a abonar el importe total de la indemnización: 6.692 euros, así como 500 euros por daño moral.