El pasado 7 de abril, en torno a las 23.45 horas, un niño de 11 años se tiró por un cuarto piso desde una de las ventanas de su casa, en Mislata (Valencia). El pequeño cayó sobre un coche, que amortiguó la caída y le salvó la vida. “Mi hijo se ha intentado suicidar por el acoso que ha sufrido en el colegio y está vivo de auténtico milagro”, ha dicho su madre.

"Vi la ventana abierta, me asomé y le reconocí por el pantalón del pijama"

 

Madre e hijo estaban en el sofá viendo una película el domingo por la noche cuando la progenitora se levantó a tender una lavadora. Escuchó un fuerte ruido en la calle y llamó a su hijo. “Pensaba que me estaba gastando una broma, pero vi la ventana abierta, me asomé y le reconocí por el pantalón del pijama”, asegura la madre a Levante-EMV. El golpe dejó importantes secuelas al menor: fracturas en los brazos, un neumotórax y graves contusiones y cortes en cabeza y espalda. 

“Pedí que se tomaran medidas al colegio”

Tal como relata la madre, a finales de febrero, el niño confesó el calvario que estaba viviendo en las aulas. “Insultos, desde asqueroso a moro, vejaciones, lo expulsaron del grupo de WhatsApp que tienen los alumnos de clase...”, detalla. “No quería ir a clase, fingía estar enfermo, incluso de la tensión estuvo enfermo varias veces”, admite.

Ante tal situación, acudió al centro. “Le conté al director lo sucedido y le pedí que se tomaran medidas”, explica. Pero su respuesta no le convenció. “Me aseguró que se activaría un protocolo, pero después de las vacaciones”, apunta. Al cabo de un tiempo, volvió a pedir cita para hablar con él, y los progenitores insistieron en la situación de acoso que describía el niño y reclamaron medidas de protección.

“El director me aseguró que se activaría un protocolo, pero después de las vacaciones”

 

En cambio, critican que el director se centró más en el rendimiento académico del niño, que había bajado notablemente, hasta el punto de advertir que posiblemente tendría que repetir curso. “Me ha llamado el director interesándose por el 'accidente'. No ha sido un accidente, mi hijo se ha querido suicidar porque no habéis hecho nada”, exclama la madre.

Los padres prestaron declaración días después ante la Policía Nacional. Ambos aseguraron que el incidente se debe al acoso que sufría el niño. Los agentes acudieron al centro, y tras hablar con los responsables, remitieron un informe a la Fiscalía de Menores, que debe decidir si abre diligencias o archiva el caso.