Un niño de 12 años con autismo ha estado al borde de la muerte tras ingerir ginebra con lejía, según afirman sus familiares, un combinado que le fue dado por unos amigos mayores que él. Al ver que el niño se desplomaba contra el suelo, sus supuestos amigos optaron por huir, lo que podría suponer un grave delito. Los investigadores siguen intentando esclarecer los hechos.

Saint George Hospital / Wikimedia Commons

Ronnie está ingresado en el Saint George Hospital de Londres / Wikimedia Commons / St George's Healthcare NHS Trust

Los amigos huyeron al ver que el niño se quedaba inconsciente

Todo empezó cuando Ronnie Phillips, de 12 años, y su hermano Jimmy, de 11, aprovecharon que su madre que había quedado dormida para acudir a una quedada con unos amigos, que estaban bebiendo alcohol en la calle. Fue en ese momento cuando le ofrecieron a Ronnie una lata aparentemente de ginebra. El niño bebió y, acto seguido, cayó derrumbado al suelo.

Los jóvenes, al ver el suceso, optaron por huir del lugar de los hechos. Poco después, una mujer encontró a los dos niños y llamó a los servicios de emergencia. Jimmy, traumatizado por el incidente, se quedó al lado de su hermano pensando que había muerto.

Ronnie Phillips

Ronnie Phillips, en la UCI del área pediátrica del hospital Saint George / Danielle Potter

La familia sostiene que los amigos le dieron lejía al niño

Rápidamente, el pequeño Ronnie fue trasladado al Hospital St. George, al sur de Londres (Inglaterra), donde lo indujeron al coma en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Por suerte, ahora ya se encuentra estable y se espera que en unos días pueda volver a casa. "Solo quiero que la gente se de cuenta de los peligros de la bebida, las drogas, los juegos estúpidos y la huida dejando a un niño morir", ha denunciado su madre, Danielle Potter, en Facebook. 

Pese a que los investigadores siguen intentando esclarecer los hechos, parece claro que los jóvenes metieron algo en la lata de ginebra, una bebida extra que según la familia fue lejía.