Un niño de 6 años ha muerto en Antibes, en la costa Azul francesa, en un terrible accidente cuando volvía de pasear con su padre. El niño, que era autista, llevaba una cuerda atada a la mochila para evitar, como había hecho otras veces, que se escapara corriendo. Y estuvo en una de estas huidas imprevistas que el niño acabó muriendo.

El niño volvía de pasear con su padre y, cuando el padre estaba abriendo la puerta, el niño salió corriente y entró en el ascensor. De repente el elevador empezó a moverse, con la mala suerte que la cuerda, que según la policía no estaba homologada, se quedó sería y, al bajar el ascensor, empezó a tirar del niño y lo atrapó por el cuello, estrangulándolo.

Se lo encontraron inconsciente

El niño se quedó cerrado al ascensor durante varios minutos hasta que un vecino pudo desbloquear las puertas. El menor era al interior, inmóvil y en parada cardiorrespiratoria. Los servicios de emergencias lo llevaron al hospital, pero ya no le pudieron salvar la vida.

La policía ha abierto ahora una investigación para aclarar las causas de la muerte. Todavía está para determinar el grado de responsabilidad de los padres en la muerte del pequeño.